Adolescente: Tu cuerpo está cambiando

La pubertad comprende una secuencia de cambios que son influidos por el eje hormonal hipotálamo-hipófisis-gónadas, que marcarán la transformación de tu cuerpo de niño(a) a adolescente. Las hormonas  secretadas por estas glándulas, son mensajeros químicos que producirán  acné, sudoración axilar apocrina, aumento del tamaño de las mamas (niñas), aparición del vello púbico y axilar, y crecimiento de los genitales como parte de las variaciones que verás en tu cuerpo divinamente diseñado. En las niñas debe iniciar a partir de los 8 años y en los varones después de los 9 años. Además alcanzarás el pico de estatura, muy cercana a la que tendrás de adulto(a), y definirás tu rol en la sociedad.

Como adolescente, si eres una fémina, verás la primera menstruación, orquestada por los estrógenos y progesterona, que ocurre cuando se descama la capa interna del útero, diciéndote que tu sistema reproductor está madurando. El sangrado puede sorprenderte o asustarte. Pero tranquila, más higiene, más conversación con tu mamá, buena alimentación y actividad física te ayudarán a adaptarte a este nuevo proceso. Puede que  llegue cada mes o tengas ciclos irregulares inicialmente. Mientras que los varones, presentarán más erecciones (y eyaculaciones espontáneas), voz más grave, más vello facial y ganancia de masa muscular. Tendrán más fuerza porque subirán los niveles de testosterona. Tanto el descanso adecuado como la actividad física contribuyen al estilo de vida saludable.

Estarás bien,  te puedes sentir diferente, a veces triste, otras alegre, enojado contigo mismo, inconforme con lo que ves en el espejo o incomprendido por tus padres. Es importante que tengas pendiente que tu valor como ser humano no depende de tu apariencia física, somos distintos y esas diferencias nos complementan, más que carne y hueso, tenemos alma y espíritu. Y aunque te veas grande aun necesitas la dirección de tus padres. Padres que deben estar presentes, atentos y disponibles, reforzando la relación con sus pequeños, modelando con el ejemplo valores morales y espirituales que dictarán su futuro.

 Recuerda:

  • Tus padres te aman, y buscan protegerte, ya que pasaron por esta etapa y desean lo mejor para ti (aunque parezca lo contrario). Por eso es bueno escuchar y obedecer sus consejos.
  • Escoge bien a tus amistades porque querrás parecerte a ellas e imitarás sus costumbres.  
  • Aprende a aceptarte como único (a) y entiende que tu cuerpo y tu mente están cambiando, así tus gustos y planes.
  • Las hormonas serán tus compañeras en esta nueva travesía.
  • Tenemos que esforzarnos para alcanzar nuestras metas, estás pasando de niño a adulto, con las responsabilidades que debes asumir.
  • Todo tiene su tiempo debajo del sol, y los límites son para tu bien.

Escrito por :

Dra. Mariella Cedano Núñez,
Pediatra Endocrinóloga
Instagram: @dramcedano

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